Lección #89: No me felicites.

WOMEN DAY

No me felicites hoy, no me celebres el ser mujer porque sí, porque es coyuntural, porque viene después de San Valentín y antes del Día de la madre.

No te sientas llamado a decirme que las mujeres somos lindas, buenas, únicas. No es una fecha para que me des una palmadita en el hombro y me recuerdes lo “necesarias” que somos, sobre todo si va ligado al “porque ustedes nos dan la vida”. Nuestra participación en este mundo, en esta sociedad, no puede resumirse en eso.

No pongas tu marca ni tu empresa al lado del “feliz día mujer”. Sí yo sé, es difícil amarrarse las manos y no participar en una coyuntura porque hey, todos dicen que hay que ser parte de la “conversación”. No eres parte de esta. No si las mujeres que trabajan para ti, ganan menos que los hombres, no si te hiciste de la vista gorda cuando una trabajadora te dijo que sus compañeros le hacían comentarios inapropiados, no si ves el embarazo como una desventaja o sientes más confianza delegándole a los hombres. Si quieres homenajear a las mujeres, empieza por casa, tu saludo en letras rosadas no sirve de nada.

No me saludes tú tampoco, mujer. No me digas cosas como “porque somos las mejores”, porque no es así. Somos las primeras en echarnos lodo, en decirle perra a una chica soltera que hace con su sexualidad lo que mejor le parece, porque nos encanta jugar la carta de víctimas frente a los hombres, porque nos ponemos el pie las unas a las otras y nos manipulamos sin vergüenza. No me saludes por el día de la mujer si todavía encuentras exagerado que haya una ley contra el acoso callejero, si todavía encuentras cierta comodidad en las formas machistas.

Este día nació como consecuencia de una lucha, de un grupo de mujeres de hierro que salieron a gritar “queremos igualdad” cuando nadie quería escucharlas.

¿Sabes cuando pasó eso? Hace poco se cumplieron 100 años. 100 años que son segundos en un libro de historia. Tómate un momento, mujer, para imaginar eso, para imaginar aquella no tan lejana sociedad donde no podías elegir a la persona que te gobernara, ni acceder a una educación profesional. Tu no valías por ti, por tus opiniones ni talentos, sino por tu capacidad de asumir tu rol callada y servir, servir a tu esposo, servir a tu padre, servir a cual fuese la figura masculina que decidía por ti, por tu cuerpo, por tu vida personal, por tu ocupación, por tu vida.

Deja que te enoje eso un ratito, deja que te indigne y te avergüence, porque es bueno que sea así, implica que te importa y tiene que importarte, es la única manera de que esta fecha signifique algo. Tiene que dolerte pensar en la cantidad de generaciones de mujeres que pasaron sintiéndose invisibles, que maldijeron cada uno de sus días por no haber nacido hombres, tiene que enfurecerte el hecho de que en muchas partes del mundo, esa sociedad, sigue existiendo.

Entonces no me felicites sólo respétame, escúchame, valórame. Hazlo hoy y después mañana, y así sucesivamente hasta que ya no necesitemos un día para recordarnos la importancia de hacerlo.

12 thoughts on “Lección #89: No me felicites.

  1. De acuerdo con todo excepto con el no considerar la ley contra el acoso sexual callejero exagerado…es cierto que existe el acoso sexual callejero pero cómo llevar la aplicación de esa ley a la práctica?? Lo cual hace que la ley pase a ser un simple saludo a la bandera…xq el q alguien me lance un montón de palabras subidas de tono no se comparará jamás a lo que sufrió Magaly Solier en el metropolitano y no x eso es menos grave…además queremos igualdad pero el acoso sexual de mujeres a hombres también existe…entonces…entiendo que q el logro de la ley es el resultado de una lucha pero a la vez deberíamos de ver cómo la aplicamos en la práctica diaria…las leyes y prohibiciones no frenarán esta realidad…nos guste o no hay q aceptarlo…la prevención y formación en valores SÍ! ojalá podamos entender esto…

    1. Exacto. El legislador busca a través de una ley “calmar” las exigencias de los ciudadanos pero no emprende otras medidas mucho más efectivas para disminuir o, en el mejor de los casos, eliminar estas conductas indignas en nuestra sociedad. Discúlpenme pero no celebraré su promulgación. El post, a mi parecer, se desvaloró al mencionar la ley de acoso callejero.El resto está muy bueno.

    2. Diana, entiendo que te preocupe que esta ley pueda pasar a ser una más en el libro, pero creo que tampoco hay que desacreditar lo que simboliza. Las leyes nacen de un pensamiento que busca justicia, lo cual significa que un grupo de personas reconoció y exigió que esta necesidad se legitimice en papel, lo cual representa un gran logro porque exige que se nos trate con el respeto y la dignidad que todo ser humano merece y no tener que estar aguantando actos indignantes como el que vivió Magaly Solier. La ley nos da un arma legal para reeducar a nuestra generación y a las que vienen y simboliza que las mujeres peruanas por fin le hemos puesto el pare a esta idea de que el acoso es algo “normal” que una mujer tiene que soportar por ser parte de esta sociedad. Eso es lo que representa! Que por fin nos rehusamos a creer en esa idea que estuvo asentada en nuestro inconsciente como producto del sexismo de nuestra sociedad. Ahora… si me preguntas como te deshaces de esta hierba mala… te doy toda la razón! A través de la (re-)formación de valores! 🙂
      @Soltera codiciada: Me encantó el artículo! Gracias por no dejar que sigamos siendo (solo) bellas durmientes 😉
      Abrazos!

  2. Hay que valorarnos..y eso empieza por no aceptar esas actitudes condecendientes que duran lo que dura un “comercial”…me gustó mucho tu comentario…vamos cambiando las cosas para ya no necesitar un dìa que nos recuerde que somos iguales..ah! y las mujeres deberìan ser las que legislaran sobre estos temas que solo nos conciernen a nosotras.

  3. Te felicito por lo que has escrito.
    Porque a muchas les molesta… pero a muchas más solo les merece una risita de “Ay, qué aguafiestas… ji, ji….”

    Más que felicitación, reconocimiento a todas las que se les va la vida en esa lucha y a quienes tienen el valor de recordarlas…

  4. Muy buen post!! Yo creo que es lo que muchas pensamos pero que no siempre (o nunca) nos atrevemos a decir por temor a lo que pensarán los demás.

  5. Hola, no se si leí la entrada original o esta es otra. Ambos están buenos, pero el anterior, realmente me encantó! podrías colocarlo o enviarmelo? 🙁

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